¿Has escuchado alguna vez esta afirmación?

Hoy quiero contaros, cuánto de verdad hay en ella.

La hormona de crecimiento (Growth Hormone) se libera durante el sueño profundo, aproximadamente unos 30 min después de conciliar el sueño, alcanzando su pico álgido entre 1 y 2 horas después de la conciliación. Esta hormona ayuda a la composición de la estructura ósea y muscular.

Además, la falta de sueño aumenta el cortisol (hormona del estrés), lo cual puede ocasionar problemas de comportamiento, atención y ansiedad; y altera los niveles de las hormonas involucradas en la regulación del apetito, pudiendo incluso llegar a provocar problemas de metabolismo a largo plazo.

¿Qué quiere esto decir? 

Efectivamente, el sueño está estrechamente relacionado con el crecimiento. Con esto, no hablamos de altura (aspecto que tendrá mayor relación con la genética familiar), si no de crecimiento. 

Además, al afectar al apetito, nos encontramos con un círculo vicioso, del que a veces es difícil salir.

Los bebés nacen sabiendo dormir, ya lo hacen en el vientre materno, pero la realidad social no nos permite sostener su descanso de forma libre, si no que debemos ajustar nuestra realidad y su necesidad, consiguiendo así un equilibrio entre ambas.

Es en la primera parte de la noche, en la que se produce más sueño profundo, por eso, será interesante iniciar la noche pronto, con horarios adecuados a su edad.

Si necesitas ayuda con el descanso de tu peque, no dudes en contratar una llamada de valoración gratuita y hablamos sobre tu caso concreto.

Algunos consejos que pueden ayudarnos a conseguir un sueño más profundo son los siguientes:

  • Favorecer un espacio de descanso adecuado, controlar el ruido ambiente, la temperatura, la luz… Las dos horas previas a conciliar, favorecer un clima tranquilo y sin pantallas.
  • Trabajar la conexión antes de ir a dormir, una actividad relajante puede ser muy positiva para aumentar la melatonina de forma natural.
  • Promover estrategias de sueño autónomo, evitando la necesidad de apoyos en las transiciones de sueño.
  • Establecer horarios adecuados a su edad.